Desde hace un mes a esta parte decidí tomarme un poco más en serio esto de salir a correr. El primer factor que influyó en esta decisión fue la llegada de temperaturas más templadas y el hecho que amaneciera más temprano. Correr con un poco de luz natural es definitivamente mucho más estimulante que hacerlo durante la noche cerrada. Ni hablar si además tengo que usar dos mudas de ropa para combatir el frío.
El segundo factor en cuestión fue la lectura del libro De que hablo cuando hablo de correr del japonés Haruki Murakami (cuando la chica de la librería me repreguntó el nombre le entendí El Huracán, de ahí que recuerdo como se llama). En el libro se narran las distintas vivencias que atraviesa el escritor durante su actividad como corredor. Desde un principio lo que me cautivo del libro es que parece que lo hubiese escrito yo. Para que se entienda, lo que quiero decir es que las sensaciones que lo atraviesan durante la carrera o durante el entrenamiento son las mismas que tengo yo cuando corro. Su justificación de porque no a los deportes colectivos no hace más que poner en palabras todo aquello que pienso.
Esta demasiado extensa introducción viene a lugar para contar que recién vengo de correr una carrera de 8km organizada por Energizer. A diferencia de las pocas otras que he corrido, esta fue de noche, comenzó a las 21, y el trayecto no fue sobre asfalto sino que bajo la modalidad cross country corrimos sobre pasto, tierra, arena y un breve tramo de asfalto. Todo esto dentro de la Villa Hípica del Hipódromo de San Isidro, es decir jugaba de local. Al ser nocturna me permitió administrar mejor los descansos y la alimentación. Estuve dos días sin comer dulces, al mediodía comí pastas sin salsa y además pude dormir una muy buena siesta. No extensa pero si profunda. Puedo afirmar que es la primer carrera en la cual la preparación fue realmente a conciencia.
Tratándose de 8 kilometros mi objetivo era demorar en 43 y 45 minutos, por debajo de los 6 minutos para el kilómetro. Un ritmo tranquilo y que me permitiese llegar bien. Este objetivo tuvo su primer obstáculo ni bien llegué al lugar de la carrera. El pasto sobre el cual íbamos a correr no era precisamente el fairway de un campo de golf, me animo a decir que ni siquiera un rough. De hecho las matas eran más altas que mis tobillos. El otro obstáculo, y quizás el principal, fue el diagrama del recorrido. Según Germán Paolovsky, que animaba, eramos 5000 personas y el recorrido tenía curvas en U y sectores donde no entrabamos más de 5 personas a lo ancho. Esto hizo que los primeros 3 o 4 kilómetros fueran trabadísimos. De hecho mi primer kilómetro lo hice en 6:48, muy por encima de mis expectativas. De ahí en más fui mejorando hasta lograr un digno 47:38 final, superior al objetivo fijado pero que me dejó satisfecho dadas las circunstancias.
¿Qué me deja esta carrera? Me deja la alegría de saber que estoy en el buen camino. Digo esto porque a diferencia de las anteriores no la sufrí. Disfruté mucho el correr, hasta me dí el lujo de correr una carrera particular con un disfrazado de irlandés que andaba por ahí y ganarle. Pude hacer un sprint final que me hizo acordar a aquellas épocas en las que tenía un peso notablemente inferior al actual y las piernas me flotaban en el aire. En ningún momento me sentí ahogado, mi respiración practicamente no se escuchaba. Estoy escribiendo esto a tres horas de haber terminado y no tengo molestias en las piernas.
Quien lo sabe, quizás este sea el espaldarazo necesario para seguir con el entrenamiento y bajar estos 7 kilos que me andan sobrando. Aunque el cuarto kilo de helado que acabo de comer mientras escribo no sea un paso en la dirección correcta. No lo se pero espero no quedarme a mitad de camino.
sábado, 27 de noviembre de 2010
jueves, 25 de noviembre de 2010
Panorama internacional
Que título me mandé, eh. Ya me hago el analista serio.
En fin, hoy leí el informe diario de David Rosenberg donde expresa su visión sobre como se resolvería la crisis europea. Esta viendo que los países del Club Med salen del euro para volver a su moneda de origen y desde ahí devaluar para licuar las deudas. Para resolver el problema que esto genera en los bancos ingleses y alemanes (cargados de bonos PIIGS) los gobiernos de esos países emitirán deuda para cubrir las pérdidas en parte o en total.
Según Rosenberg si este escenario se desarrolla estaría generando un gran shock deflacionario que duraría al menos unos meses. Se produciría un vuelo a la calidad con la consecuente revaluación del dolar y un gran rally en los Treasuries (de los cuales Rosie tiene cantidad). Paralelamente corregirían los commodities y las monedas de los países exportadores.
Este escenario me genera al menos dos preguntas, a saber:
Es esto de lo que me hablaba Miguel Olivera via twitter unos días atrás y no supe comprender?
Tan importante es la presencia de Europa en el mercado de commodities?
Justamente hoy tuve la suerte de escuchar a Miguel Bein (estuvo excelente) y él hablaba que había cambiado el paradigma del mundo en el cual había sobreoferta de commodities mientras que los productos manufacturados eran los que generaban riqueza. Pues bien, hoy los productos de consumo masivo están en un proceso deflacionario importante (para muestra vale la electrónica), al revés de los commodities y por eso es que sobran dólares en las reservas del BCRA.
En fin, habrá que seguir de cerca lo que pasa.
En breve volvemos con las crónicas golfísticas y la actualidad literaria.
En fin, hoy leí el informe diario de David Rosenberg donde expresa su visión sobre como se resolvería la crisis europea. Esta viendo que los países del Club Med salen del euro para volver a su moneda de origen y desde ahí devaluar para licuar las deudas. Para resolver el problema que esto genera en los bancos ingleses y alemanes (cargados de bonos PIIGS) los gobiernos de esos países emitirán deuda para cubrir las pérdidas en parte o en total.
Según Rosenberg si este escenario se desarrolla estaría generando un gran shock deflacionario que duraría al menos unos meses. Se produciría un vuelo a la calidad con la consecuente revaluación del dolar y un gran rally en los Treasuries (de los cuales Rosie tiene cantidad). Paralelamente corregirían los commodities y las monedas de los países exportadores.
Este escenario me genera al menos dos preguntas, a saber:
Es esto de lo que me hablaba Miguel Olivera via twitter unos días atrás y no supe comprender?
Tan importante es la presencia de Europa en el mercado de commodities?
Justamente hoy tuve la suerte de escuchar a Miguel Bein (estuvo excelente) y él hablaba que había cambiado el paradigma del mundo en el cual había sobreoferta de commodities mientras que los productos manufacturados eran los que generaban riqueza. Pues bien, hoy los productos de consumo masivo están en un proceso deflacionario importante (para muestra vale la electrónica), al revés de los commodities y por eso es que sobran dólares en las reservas del BCRA.
En fin, habrá que seguir de cerca lo que pasa.
En breve volvemos con las crónicas golfísticas y la actualidad literaria.
miércoles, 17 de noviembre de 2010
Crónicas golfísticas 14/11/2010
Con una frecuencia muy inferior a la deseada el pasado domingo volvimos a la cancha de Marinas en compañía de amigos, entre ellos esa enorme persona que es Daniel Curti. Comenzamos apenas pasadas las 8 de la mañana, un horario ideal para este tan particular deporte. Con la llegada de un clima más agradable se empieza a poblar la cancha y entonces nuestro bajo nivel demora el ritmo de la cancha.
Arranqué muy desconcentrado, quise salir con la madera 5 y en el primer hoyo prácticamente le erré a la pelota. En el segundo hoyo me fuí directamente al agua, redondeando unos catastróficos 17 golpes para los dos primeros hoyos. Tan mal estaba que la madera voló unos cuantos metros. Tengo que buscar la manera de encontrar concentración desde el arranque, empezar bien suelto.
Lo que siguió fue más parecido a lo que vengo logrando en el driving, golpes más sólidos, de hecho creo que no hubo papas o yerros como los que solían ilustrar mis anteriores salidas. Hasta la mitad de la salida venía notando que pegaba con giro hacia la izquierda, lo cual me ayudó a pegar un muy buen tiro en el hoyo 3 desde el rough y con la madera 5. Para ajustarlo recordé la corrección de Sebastián sobre ajustar la empuñadura para tapar el grip con la mano derecha. El otro ajuste fue acortar el backswing y quebrar las muñecas a la altura de la cadera. Podrán paracer tonterías pero esos ajustes le agregaron mejor ubicación y más potencia los tiros.
En el hoyo 5 volví a hacer par al igual que nos meses atrás, está vez el golpe de salida quedó sobre el borde del green.
Sobre el final hubo una pequeña debacle con 15 golpes en los últimos dos hoyos que eran par 4. Nuevamente son los ajustes de concentración que hay que mejorar.
Sobre una tarjeta de 64 golpes hice la mitad de ellos en los dos hoyos extremos, es decir primeros dos y últimos dós, mientras que la otra mitad de los golpes la hice en los restantes 5 hoyos. Aunque también es cierto que mi peor hoyo fue el sexto con 10 golpes.
No obstante me quedé con la buena sensación de los 64 golpes empleados para la salida. Es un salto importante respecto de lo que venía haciendo. Espero ahora poder consolidarme en este tipo de scores para luego saltar al escalon siguiente, bajar de los 60.
Un párrafo especial para Haruki Murakami y su "De que hablo cuando hablo de correr". Si bien mi capacidad de asombro es importante leer este libro me ha impactado realmente. La descripción que hace de sus sensaciones al correr o durante la vida misma me hizo sentir muy identificado. Que importante es saber aceptarse y conocer los límites propios para poder disfrutar la actividad o el hobby que se realiza. Para aquellos que disfrutan de correr por algo más que la mera mejora física el libro es ampliamente recomendable.
Ahora estoy con un clásico de nuestra literatura de los últimos tiempos, "Flores robadas en los jardines de Quilmes" de Asis. Escrito a finales de los '70 narra el desencanto post militancia armada y el vacio que dejó en esos militantes la derrota a manos del proceso. La crítica desgarradora e impiadosa sobre la clase media por momentos se me hace demasiado fuerte. A pesar de esto se entiende porque vendió más de 300.000 ejemplares cuando salió, es un estilo bastante distinto a lo que conozco, es aún más irónico que el AsisDigital.
Arranqué muy desconcentrado, quise salir con la madera 5 y en el primer hoyo prácticamente le erré a la pelota. En el segundo hoyo me fuí directamente al agua, redondeando unos catastróficos 17 golpes para los dos primeros hoyos. Tan mal estaba que la madera voló unos cuantos metros. Tengo que buscar la manera de encontrar concentración desde el arranque, empezar bien suelto.
Lo que siguió fue más parecido a lo que vengo logrando en el driving, golpes más sólidos, de hecho creo que no hubo papas o yerros como los que solían ilustrar mis anteriores salidas. Hasta la mitad de la salida venía notando que pegaba con giro hacia la izquierda, lo cual me ayudó a pegar un muy buen tiro en el hoyo 3 desde el rough y con la madera 5. Para ajustarlo recordé la corrección de Sebastián sobre ajustar la empuñadura para tapar el grip con la mano derecha. El otro ajuste fue acortar el backswing y quebrar las muñecas a la altura de la cadera. Podrán paracer tonterías pero esos ajustes le agregaron mejor ubicación y más potencia los tiros.
En el hoyo 5 volví a hacer par al igual que nos meses atrás, está vez el golpe de salida quedó sobre el borde del green.
Sobre el final hubo una pequeña debacle con 15 golpes en los últimos dos hoyos que eran par 4. Nuevamente son los ajustes de concentración que hay que mejorar.
Sobre una tarjeta de 64 golpes hice la mitad de ellos en los dos hoyos extremos, es decir primeros dos y últimos dós, mientras que la otra mitad de los golpes la hice en los restantes 5 hoyos. Aunque también es cierto que mi peor hoyo fue el sexto con 10 golpes.
No obstante me quedé con la buena sensación de los 64 golpes empleados para la salida. Es un salto importante respecto de lo que venía haciendo. Espero ahora poder consolidarme en este tipo de scores para luego saltar al escalon siguiente, bajar de los 60.
Un párrafo especial para Haruki Murakami y su "De que hablo cuando hablo de correr". Si bien mi capacidad de asombro es importante leer este libro me ha impactado realmente. La descripción que hace de sus sensaciones al correr o durante la vida misma me hizo sentir muy identificado. Que importante es saber aceptarse y conocer los límites propios para poder disfrutar la actividad o el hobby que se realiza. Para aquellos que disfrutan de correr por algo más que la mera mejora física el libro es ampliamente recomendable.
Ahora estoy con un clásico de nuestra literatura de los últimos tiempos, "Flores robadas en los jardines de Quilmes" de Asis. Escrito a finales de los '70 narra el desencanto post militancia armada y el vacio que dejó en esos militantes la derrota a manos del proceso. La crítica desgarradora e impiadosa sobre la clase media por momentos se me hace demasiado fuerte. A pesar de esto se entiende porque vendió más de 300.000 ejemplares cuando salió, es un estilo bastante distinto a lo que conozco, es aún más irónico que el AsisDigital.
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